¿Por qué el polvo de tu hogar podría provocar obesidad?

Los investigadores han descubierto que el polvo en nuestros hogares puede albergar numerosos productos químicos que pueden acelerar el desarrollo de las células grasas, lo que podría contribuir a la obesidad.

En los últimos años, los investigadores y los formuladores de políticas internacionales han expresado su preocupación por los efectos de los químicos que alteran el sistema endocrino , una clase de sustancias que pueden interferir con el funcionamiento del sistema endocrino o hormonal.

 

Tales sustancias a veces están presentes en los productos de limpieza del hogar, e incluso en los objetos que utilizamos a diario.

 

Muchos plásticos, por ejemplo, contienen flalatos , que son químicos que alteran el sistema endocrino.

Los investigadores han advertido que estos químicos son una amenaza para la salud publica , ya que los estudios los han relacionado con problemas de fertilidad , enfermedades hepaticas , cancer y obesidad infantil.

Ahora, un estudio ha encontrado evidencia que sugiere que el polvo doméstico puede promover el desarrollo de células grasas. ¿Por qué? Porque este polvo puede contener sustancias químicas que alteran el sistema endocrino.

 investigan los vínculos entre la exposición a mezclas químicas presentes en el ambiente interior y la salud metabólica de los niños que viven en esos hogares.

productos químicos que contribuyen a la obesidad?

Ejemplo de investigaciones que indican una conexión entre la exposición a sustancias químicas que alteran el sistema endocrino y la regulación deficiente de los lípidos (grasa) en modelos animales.

Esta evidencia se relaciona con la de otros estudios, que han sugerido que el mecanismo puede contribuir al desarrollo de la obesidad en los seres humanos.

Para la investigación actua el equipo recolecto muestras de polvo doméstico de 194 casas en el centro de Carolina del Norte, con el objetivo de estudiar el efecto de los componentes químicos del polvo en la salud metabólica de los habitantes.

Para hacer esto, los investigadores primero extrajeron las sustancias químicas de las muestras de polvo. Luego, probaron los efectos de las sustancias in vitro, específicamente tratando de averiguar si las mezclas químicas estimularían el desarrollo de células grasas.

Los investigadores informan que incluso concentraciones muy bajas de los productos químicos presentes en las muestras de polvo promovieron, de hecho, el crecimiento de células grasas precursoras (a partir de las cuales se desarrollan las células grasas adultas) y, en consecuencia, el crecimiento de células grasas.

Este descubrimiento es particularmente preocupante porque, según estimaciones de la Agencia de Protección Ambiental (EPA), es probable que los niños ingieran entre 60 y 100 miligramos de polvo y tierra por día.

"Encontramos que dos tercios de los extractos de polvo podían promover el desarrollo de células grasas y la mitad [podría] promover la proliferación de células grasas precursoras a 100 microgramos, o niveles aproximadamente 1,000 veces más bajos que lo que los niños consumen a diario", señala Kassotis.

En total, los investigadores identificaron la presencia de más de 100 sustancias químicas diferentes en muestras de polvo doméstico, y cerca de 70 de estas sustancias demostraron un papel en el crecimiento de las células grasas. Alrededor de 40 de los productos químicos desempeñaron un papel en el desarrollo de células de grasa precursoras.

Además, los investigadores dicen que varios de los productos químicos que indujeron el crecimiento de las células grasas estaban presentes en niveles elevados en las muestras de polvo recolectadas en hogares habitados por niños con sobrepeso u obesos.

El equipo está tratando de profundizar más en esta investigación inicial y encontrar información más específica sobre la posible relación entre los ingredientes de los productos domésticos comunes y el desarrollo de afecciones metabólicas.