DIETA FLEXITARIANA

Si quieres apostar por los beneficios de la dieta vegetariana pero no eres capaz de renunciar a la carne, la dieta flexitariana es tu opción perfecta para mantener una dieta sana y equilibrada. 

Bautizada como flexitariana por su flexibilidad a la hora de consumir alimentos, esta dieta, que va ganando adeptos a pasos agigantados por todo el mundo, propone una idea innovadora: aprovechar los beneficios de la tradicional dieta vegetariana sin renunciar a la carne y sus nutrientes.

Básicamente, la idea consiste en llevar un plan alimenticio basado sobre todo en el consumo de cereales integrales, fruta y verdura, aunque con cierta inclusión de productos cárnicos o pescado.
EN QUÉ CONSISTE LA DIETA FLEXITARIANA

Siguiendo las indicaciones de Dawn Jackson Blatner, autora de la obra La dieta flexitariana, podemos distinguir cinco grupos de alimentos básicos que deben conformar nuestro menú:

Frutas y hortalizas
: sobre todo teniendo en cuenta sus propiedades antioxidantes y sus vitaminas, las frutas y las hortalizas, preferentemente de cultivo ecológico.

 

  • Nuevas carnes: para aprovechar el glutamato monosódico de las carnes, la autora propone aumentar el consumo de judías, lentejas, guisantes, nueces, cuscús, sésamo, soja?




  • Grano integral: otro de los pilares de esta dieta son los beneficios aportados por los granos integrales como el salvado, el germen, el arroz y la pasta integral, el centeno, el mijo, la quinoa?




  • Lácteos, con fermentación: si queremos aprovechar el calcio y la vitamina D de los lácteos, lo mejor será hacerlo con los productos fermentado como el yogur o el queso, que además nos aportan un buen número de bacterias saludables.




  • Especias y endulzantes: con el objetivo de hacer nuestras comidas más saludables, la dieta propone el uso de edulcorantes y especias naturales como el sirope de agave o el jarabe de arce, por ejemplo.

 

BENEFICIOS DE LA DIETA FLEXITARIANA

 

  • Al combinar los dos conceptos, aportamos a nuestro organismo los antioxidantes, la fibra y las grasas sanas de la dieta vegetariana, y las completamos con el hierro y el calcio que nos proporcionan productos como la carne roja o la leche.

 

  • Al restringir el consumo de productos cárnicos y lácteos, se ingieren menos proteínas, menos grasas saturadas y por tanto, se cuidan mejor los niveles de colesterol.

 

  • Gracias a las propiedades de los alimentos consumidos, se previenen enfermedades como la obesidad, el cáncer o los problemas cardiovasculares.